miércoles, 4 de noviembre de 2009

la rioja

En el siglo XIV peregrina a Compostela Hugonell, un joven alemán de 18 años que va acompañado por sus padres. En el mesón donde se hospedan trabaja una muchacha joven que se enamora de él , a lo que el muchacho se niega. Despechada y con ansias de venganza,venganza venganza vendeta guarda en el zurrón del joven una copa de plata y luego le acusa de robo
El joven Hugonell y sus padres se disponen a partir para seguir el peregrinaje, cuando llega la justicia y comprueban la acusación registrando el zurrón del muchacho. Le declaran culpable y es condenado a la horca. Los padres no pueden hacer nada por él más que rezar a Santiago. Al acercarse al cuerpo ahorcado de su hijo para despedirse oyen cómo éste les habla desde la horca y les dice que está vivo por la gracia del Santo Grial.
Felices y contentos pasandoselo bien van a comunicar la noticia al corregidor que, justo en ese momento, está cenando unas aves que estaban muy muy ricas. El corregidor naturalmente se burla de lo que oye y lanza la frase conocida: «Vuestro hijo está tan vivo como este gallo y esta gallina que me disponía a comer antes de que me importunarais». Y en ese momento, las aves saltan del plato y se ponen a cantar y cacarear alegremente.
De esta leyenda nació el dicho popular: «En Santo Domingo de la Calzada, cantó la gallina después de asada y se las comio resesa".

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